Vaya caca
por Rafa Tabares
La pequeña Graciela se levantó, como tantos otros días, a horas intempestivas. Al fin y al cabo, no había nada mejor que hacer. Llevaba junto a su madre 42 días confinada en aquel pequeño piso de 45 metros cuadrados.
Graciela se asomó a la única ventana de su casa por la que entraba la luz. Sus seis años de vida le hacían apreciar la realidad de forma diferente.
- Mamita, mira, el bicho va a comerse a ese hombre que lleva un perro. ¿Porqué sale a la calle?
- Bueno, se puede salir a pasear a las mascotas...
- Y eso lo ha dicho el hombre ese de la corbata...
- El presidente, cariño....
- Pues tengo una idea, y si yo soy tu mascota mamá.
- Tú eres mi hija cariño, no un animal de compañía.
- No, sólo digo que si me atas una correa y no me separo, me podrías dar una vuelta, ¿no? Estar aquí encerrada es un rollo. Además ese señor saca a su perro cinco veces al día. Menudo morro.
- Es que no se puede cariño...
- Jo....¿sabes qué te digo? Que vaya caca. Otros niños sí que pueden tener terraza o jardín. Y nosotros no tenemos nada de eso. Tampoco tenemos ordenador ni la Play. No es justo... Porfa mamá. Que me aburro mucho.
- Es que es imposible mi amor...es poco cívico...es irresponsable...
- Pero tranquila mamá, si yo no voy a hacer ni pis ni cacas en la calle...
La pequeña Graciela se levantó, como tantos otros días, a horas intempestivas. Al fin y al cabo, no había nada mejor que hacer. Llevaba junto a su madre 42 días confinada en aquel pequeño piso de 45 metros cuadrados.
Graciela se asomó a la única ventana de su casa por la que entraba la luz. Sus seis años de vida le hacían apreciar la realidad de forma diferente.
- Mamita, mira, el bicho va a comerse a ese hombre que lleva un perro. ¿Porqué sale a la calle?
- Bueno, se puede salir a pasear a las mascotas...
- Y eso lo ha dicho el hombre ese de la corbata...
- El presidente, cariño....
- Pues tengo una idea, y si yo soy tu mascota mamá.
- Tú eres mi hija cariño, no un animal de compañía.
- No, sólo digo que si me atas una correa y no me separo, me podrías dar una vuelta, ¿no? Estar aquí encerrada es un rollo. Además ese señor saca a su perro cinco veces al día. Menudo morro.
- Es que no se puede cariño...
- Jo....¿sabes qué te digo? Que vaya caca. Otros niños sí que pueden tener terraza o jardín. Y nosotros no tenemos nada de eso. Tampoco tenemos ordenador ni la Play. No es justo... Porfa mamá. Que me aburro mucho.
- Es que es imposible mi amor...es poco cívico...es irresponsable...
- Pero tranquila mamá, si yo no voy a hacer ni pis ni cacas en la calle...
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