Primera salida a por víveres

por Lady Soap

Continúa el confinamiento y al quinto día de prisión me dispongo a salir en busca de víveres ya que en mi casa no fuimos de los previsores que llenaron carros…

Han pasado ya cinco días de confinamiento y cada día vamos recibiendo informaciones, whatsapps, twitters y correos electrónicos que indican más medidas a llevar a cabo para esquivar en la medida de lo posible al virus. Ahora me llega la información de que el virus esta en el suelo de las ciudades, por lo que es conveniente dejar los zapatos fuera, dado el caso de que seas alguno de los afortunados que pisa un suelo diferente al de tu casa. Parece que está desmentida esa información, pero claro yo pienso, sí pero por si acaso…

Al disponerme a abandonar mi bunker que hasta hace pocos días llamaba simplemente casa, me planteo la posibilidad de hacerlo en parapente, ya que hace un tiempo hice un curso, pero son varias las razones que me impiden llevar a cabo esta opción.

La primera es que necesitaría espacio para realizar una especie de carrera para que el parapente se eleve, y mi casa no tiene precisamente las dimensiones de la de Sergio Ramos, que por cierto, salió el otro día en el telediario para mostrar a todo el país que el también estaba recluido en su casa, como todos decía el presentador, como todos los que tienen un gimnasio y piscina olímpica en su casa pensé yo…

El segundo problema por el que decido abandonar la idea de ir a por víveres en parapente, es porque antes o después tendría que aterrizar, con lo que pisaría ese suelo que tenemos lleno de virus, y además es importante indicar que no tengo parapente, con lo cual, opción abandonada.

Finalmente me decido a bajar a la calle como lo he venido haciendo hasta hace seis días: andando.

Me preparo para ello: Guantes, papel (para no tocar directamente puertas, manillas o carros) y la cremallera de mi cazadora bien subida, para que no entre ningún virus por mi boca ni nariz con lo que la opción de respirar se torna difícil.

Ya completamente ataviada para “la operación víveres” entro en el super. Entre las opciones de compra, elijo siempre aquello que contenga un envoltorio que pueda eliminar para no infectarme, lo que antes evitaba para reducir el uso de plásticos…

Termino la compra y lógicamente opto por el pago con tarjeta, para no tocar dinero contaminado.

Me dispongo a salir del super y ….. zas, se me cae al suelo primero todo lo de la bolsa (es difícil sujetarla con guantes y papel para no tocar nada) y seguido se me da la vuelta el bolso y cae al suelo todo lo que llevaba dentro!!!!

A la cabeza solo me vienen pensamientos apocalípticos ¡Tengo todo contaminado! Pienso en abandonar todo a la puerta del super, pero el suelo es compartido por mis productos, el coronavirus y las llaves de mi casa, necesito cogerlas para volver a mi bunker……. Recojo todo y vuelvo a mi casa con un ataque de pánico…. Salí a comprar a las 16:00 horas y desde entonces llevo lavándome las manos, he parado únicamente para aplaudir a los sanitarios a las 20:00h…. Voy de mal en peor, ya estoy buscando terapia por Internet para abandonar un poco esta psicosis.


Comentarios